Marco conceptual

World Wild Web es un videojuego de realidad alternativa que pretende abordar algunos de los retos sociales presentes y futuros de internet, así como la cocreación de propuestas para afrontar estos retos. Para ello, ponemos el foco en las dinámicas de las nuevas formas de comunicación que han surgido en la red.

Reivindicamos el potencial de los juegos como vectores de conocimiento y fomento del pensamiento crítico. No nos interesa un mero planteamiento de “gamificación”, que se centra en explotar el aspecto motivacional y competitivo de los juegos para aumentar la productividad de trabajadores o estudiantes. Aquí se parte de una concepción sistémica de juego, entendiendo que para que sea una experiencia genuinamente divertida y absorbente debe diseñarse atendiendo a la integración y cohesión de todos los elementos que lo componen: historia, personajes, gameplay, interfaz, estética. Sólo cuando nos divertimos de verdad, sin objetivos ni presiones, podemos llegar a involucrarnos de lleno con algo, aprendiendo inadvertidamente y sin esfuerzo por el camino.

Por otro lado, este proyecto pone de relieve un tema generalmente invisible en el mundo de los videojuegos: la ideología. Primero, porque trata sobre cómo las ideologías permean muchas de las dinámicas de la red que se asumen neutrales y transparentes. Pero este fenómeno también se da, como no puede ser de otra forma, en la misma (producción) industria(l) de los videojuegos. Desde esta óptica industrial lo razonable es apostar por aquello que más funciona comercialmente, y eso implica limitarse a unos formatos que sean lo más “inmediatamente digeribles” y por la mayor cantidad de gente posible. Al ser la industria la responsable de gran parte del volumen de juegos desarrollados, se ha normalizado una variedad de géneros y temáticas bastante limitada, que perpetúan multitud de sesgos y prejuicios. Por suerte, dentro de la comunidad de desarrolladores indie se vislumbra un escenario más rico y diverso de temáticas y lenguajes narrativos.

Insistimos: es posible y necesario hacer videojuegos con una mirada crítica, desvincularlos de los prejuicios y clichés a los que se asocian, y mostrar que se trata de dispositivos culturales igual de válidos que el cine independiente, el ensayo filosófico o el periodismo social.